miércoles, 25 de junio de 2014

CXV

¿Tu reloj aceptará mi hora de llegada?

(Punto A).

Porque con vos comprendí que el tiempo nada sabe de aterir anhelos
—¿y por qué habría yo de inmovilizarlos? ¿A la quietud entregarlos?
Si en movimiento me mueven y remueven con pacifismo tal—.
Porque sólo una mentira es plausible de negar, nunca la verdad 
—y con mis juegos de acá para allá, entre la osadía y la insolencia deambulé—. 
Porque no sos parte en mí: sos un todo, absoluta, absoluta te quiero 
—¿qué cosa dije? ¿¡qué te quiero!? No, no te quiero—.
Porque descubrí que navegarte es de las búsquedas, de las mejores
—y no me permito ni permitiré zozobrar lejos de tus aguas—.
Porque, con sutileza sin igual, me invitás a conocer tu profundidad,
aquélla más honda, escurridiza, de oxígeno impregnada (porción me convidás).
Porque con vos puedo ir al más allá, sin prescindir de permanecer en el más acá.
Porque ya me hice de que vos sos mi acá, mi lugar, encantador, el más.
Porque extensión de Afrodita sos, supónetes perdida. ¡Y te hallé! 
—¿Debiese a esto llamar «dicha» o sortearme las categorías? Sí, mejor—.
Pero... 
¿Vos cuándo te hallarás y reconocerás como tal?


Te puedo invitar a que nos perdamos, pero de la mano. 
Sonrío, me zambullo, inhalo y exhalo, te nado.
Momentos y lugares convergen no sino para merodearte. 
De lo que puedo sentenciar:
en cada rincón de mi piel te presentás. Me habitás.
En tanto, ¿de mí? Bien: la limpidez de tu amor es mi sustento. 
—en vos— Me sumerjo, floto, buceo, 
y cuando camino, es sólo hacia adelante. 
Senda pasada hay, ya no vuelta atrás. Acaso, perdón. 

Así, sí, no te muevas, perpetuémonos hoy, así, acá
hasta que la noche se deslice,
hasta que seamos otro día más —y otro y otro y otr...—,
hasta siempre, aquél, aunque finito, no el de la falacia.
Así, sí, demos saltos en alto y giros de torbellinos, 
mas sin movernos de acá, te imploro.


Stéphanie Pau Tombetta

miércoles, 18 de junio de 2014

CXIV

Y no se detenga

Hastío, viejo bien conocido,
preludio de algún destino
—no fortuito—, en el que se tenderá
y yo volveré a ser un vergel:
ya no de rotas palabras y vanas ilusiones.
Jardín del ayer, de su lasitud despojado;
y hoy, tal vez, el de alguna brumosa evocación.
Cuando ya no.  



Stéphanie Pau Tombetta

jueves, 5 de junio de 2014

CXIII

Animadas figuras sin ánimo

Tanta gente en derredor, espectáculo de raso horror.
El brote epidémico de la escisión, el estrago de la generación.
Tanto no es mucho, mucho no es todo, mas sí asolador:
todo de nada.
No te dejaré perder más en el tiempo.

Esbirros del mefistofélico dictador.
A la orden, Mi Señor.
El sometido, clavijas y guillotina.


Stéphanie Pau Tombetta